La Ribera del Duero burgalesa tiene su postre propio. Si visitas nuestra comarca no puedes dejar de degustar nuestro «Postre Di-vino»: “Vino, pan y queso… saben a beso”.
La propuesta aúna sabores de la tierra, como son los quesos de oveja, con el vino de la D.O. Ribera del Duero. Y la receta ya es patrimonio cultural de todos los ribereños de Burgos.

El Postre Di-Vino en casa
Una creación que transforma los sabores más reconocibles de nuestra tierra en una receta sorprendente y absolutamente irresistible. En este vídeo te enseñamos cómo prepararlo en casa, paso a paso, para que puedas llevarte un pedacito de la Ribera a tu mesa. Ponte el delantal y en marcha.
- 120 g de queso de Vidal
- 900 g de queso crema
- 350 g de azúcar
- 500 ml de nata
- 5 huevos
- Galletas de canela (para la base)
- Reducción de vino Ribera Del Duero (1 litro de vino por 250 g de azúcar)
- Uvas frescas de origen tempranillo Ribera Del Duero (en temporada)
- Triturar las galletas de canela y formar la base en un molde.
- Mezclar el queso de Vidal, el queso crema, el azúcar, la nata y los huevos.
- Batimos la mezcla con la batidora durante siete minutos a máxima potencia, moviendo el brazo por todo el recipiente, para crear una solución completamente cremosa.
- Verter la mezcla sobre la base de galleta en su propia molde de 13 cm de diámetro por 5 cm de alto (raciones ideales para dos personas).
- Hornear durante 15 minutos con el horno a 180º. El resultado debe ser una textura súper tostada por fuera y cremosa en su interior.
- Dejar enfriar antes de desmoldar.
- Acompañar con la reducción de vino Ribera Del Duero.
- Decorar con uvas frescas tempranillo si es temporada.
El postre Di-Vino profesionales
Convertir identidad territorial en postre no es sencillo. EL Postre Di-Vino, propone una reinterpretación técnica y contemporánea de tres pilares gastronómicos de la Ribera del Duero. Desde tu establecimiento haz que nuestros visitantes se lleven este recuerdo en el paladar.
- 120 g de queso de Vidal
- 900 g de queso crema
- 350 g de azúcar
- 500 ml de nata
- 5 huevos
- Galletas de canela (para la base)
- 20 moldes de 13cm de diámetro por 5 cm de alto
- 20 pipetas individuales
- Reducción de vino Ribera Del Duero (1 litro de vino por 250 g de azúcar)
- Uvas frescas de origen tempranillo Ribera Del Duero (en temporada)
- Triturar las galletas de canela y formar la base de los moldes.
- Mezclar el queso de Vidal, el queso crema, el azúcar, la nata y los huevos.
- Turbinamos la mezcla en el robot de cocina durante 7 minutos a velocidad alta hasta obtener una solución cremosa y homogenea.
- Verter la mezcla sobre la base de galleta en cada molde de 13 cm de diámetro por 5 cm de alto (raciones ideales para dos personas).
- Hornear durante 17 minutos con el horno previamente precalentado a 180º. El resultado debe ser una textura súper tostada por fuera y cremosa en su interior.
- Dejar enfriar antes de desmoldar.
- Decorar con uvas frescas tempranillo si es temporada y servir acompañado con la pipeta de reducción de vino Ribera Del Duero.
