Autor: Isidro Ferreras
Las marzas son cantos de tradición oral, de carácter petitorio y de ronda. Se interpretan en la medianoche de la última noche de febrero, dando entrada al mes de marzo.
Están compuestas por refranes que relatan las tareas agrícolas a lo largo del año. En ocasiones incorporan romances como el del prisionero o el canto a la dama. La estructura es similar en todos los pueblos, pero los versos se adaptan en cada localidad, de modo que raramente encontraremos dos pueblos con las mismas marzas.
Del estudio del antropólogo cántabro Antonio Montesino González, Las Marzas. Rituales de identidad y sociabilidad masculinas, se desprende que su etimología remite a “coplas” u “obsequio de manteca, morcilla, etc., que se da en cada casa a los marzantes para cantar o para rezar”. Algunos han querido vincular su origen al inicio del año en el calendario romano, cuando marzo marcaba el comienzo. En cualquier caso, parecen integrarse en tradiciones invernales de posible origen prerromano. Su nacimiento, visto desde hoy, se pierde en tiempos inmemoriales.
Las marzas en Burgos y la Ribera del Duero
Geográficamente, las marzas se celebran en una amplia extensión de Cantabria y otras zonas del norte peninsular. En la provincia de Burgos la tradición presenta un arraigo desigual: muy viva en algunas localidades y completamente ausente en otras. En la Ribera del Duero burgalesa se concentran principalmente en los pueblos situados al este de Aranda de Duero y en aquellos que siguen el curso del río Esgueva.
Sin embargo, en localidades del curso del Duero, del Riaza o en la zona de Roa, incluso algunos joteros veteranos no han oído hablar de ellas, con la salvedad del baile “Las marzas” de Boada de Roa.
Testimonios históricos
La prensa burgalesa recoge referencias desde finales del siglo XIX, generalmente asociadas a pleitos durante las noches de ronda.
En la Ribera del Duero aparecen en crónicas locales desde las décadas de 1940 y 1950, protagonizadas por los quintos. En los años 60 destacan especialmente las del Valle del Esgueva. Llama la atención el caso de Baños de Valdearados en 1968, cuando sus marzas alcanzaron difusión nacional en revistas como Blanco y Negro, incorporando la última noche de febrero al calendario festivo local, con apoyo institucional y una clara orientación hacia el turismo cultural.
Del declive al resurgir
Durante los años 70 y 80 fueron las peñas, ya con participación de hombres y mujeres, quienes sostuvieron la tradición hasta su recuperación actual. Hoy se mantienen con fuerza en Villanueva de Gumiel, Baños de Valdearados y Hontoria de Valdearados y en algunos pueblos se cantan la última noche de febrero; en otros se trasladan al fin de semana más cercano para facilitar la participación vecinal.

En 2025 se han recuperado en Araúzo de Torre y Quintanarraya. En Ciruelos de Cervera incluso dan nombre al museo etnográfico local: “Días de Escuela y Marzas”. El interés por compartir y consolidar esta tradición es creciente. Los Encuentros de Amigos de las Marzas en la Ribera del Duero son buena muestra de ello. La perspectiva de futuro es positiva: para muchos pueblos supone una oportunidad de desestacionalizar la actividad cultural y reunir, fuera de temporada, a hijos y vecinos.
6º Encuentro de Amigos de las Marzas en la Ribera del Duero
A fin de seguir abundando en la tradición y consolidarla como un claro ejemplo de patrimonio inmaterial, los Amigos de las Marzas de la Ribera del Duero Burgalesa, celebrarán el sexto Encuentro en torno al pasado, presente y futuro de las marzas. Una tradición compartida por distintos pueblos, diferente en todos y en cada uno de ellos.
Esta vez se celebrará en Cilleruelo de Abajo, rayando con la vecina comarca del Arlanza, muy rica también en esta tradición. Gracias a la iniciativa de la Asociación Cultural Collalba, el acto tendrá lugar el viernes 27 de febrero, a las 7 de la tarde en el salón del ayuntamiento (calle de San Juan, 24).

Se contará con la participación de Gumersindo Ontañón Ontañón, en su charla «Las marzas en la Ribera del Duero: Marzas de Cilleruelo de Abajo» las analizará desde un punto de vista literario. Gumersindo lleva más de 40 años estudiando esta tradición, se trata de uno de los primeros autores en escribir sobre las marzas en la Ribera. Seguirá la ponencia de Margarita Núñez Abajo, que pondrá de relieve el cambio de ritual entre las marzas de antes y las de ahora: «El ritual de las marzas: del pasado a nuestros días». Tras las charlas habrá un coloquio abierto en el que esperamos compartir conocimientos, experiencias, expectativas y, por qué no, ¡emociones! ¡Te esperamos! ¡Ven, aporta tu testimonio y mantén viva la tradición y el patrimonio cultural inmaterial de tu tierra!
… y tras de febrero llegará marzo, y la última noche de febrero se volverán a cantar las marzas en la Ribera del Duero.
