Bienvenidos al Territorio Di-Vino
Verde en primavera, oro bajo el sol de la meseta, ocre cuando el otoño madura la vid. La naturaleza de la Ribera del Duero burgalesa es un espectáculo cambiante que define el carácter de esta tierra. Viñedos perfectamente alineados, extensos campos de cereal, páramos abiertos, parajes espectaculares y riberas vivas dibujan un paisaje sereno y poderoso, donde la autenticidad se respira en cada horizonte.
Aquí la tierra no solo se contempla: se siente. Es un territorio realmente Di-Vino.

…Si caminas en silencio al amanecer o durante el crepúsculo, este «duende del bosque» personifica la vida salvaje que late en la Ribera. Donde el vino nace y la fauna vive. El corzo, símbolo de la elegancia salvaje y naturística de nuestra tierra es el guardián de los páramos y siempre podrás observar, asomándose. Siempre pendiente entre las hileras de cepas o campos de amapolas…
Pero la Ribera del Duero burgalesa es mucho más que una estampa de viñedos y campos dorados. Es un territorio donde la naturaleza y las personas han convivido durante siglos, moldeando un paisaje que combina austeridad, belleza y equilibrio. Por ello, Territorio Di-Vino es mucho más que una marca: es una declaración de identidad. Impulsada por la ADRI Ribera del Duero Burgalesa, nace con el propósito de poner en valor la esencia de nuestra comarca, uniendo paisaje, naturaleza, cultura, tradición y vino bajo un mismo concepto.

“Territorio” hace referencia al lugar, a la tierra que nos define: campos ondulados, viñedos infinitos, riberas vivas y pueblos con historia que forman el alma de la Ribera del Duero burgalesa. Es el espacio físico, pero también emocional, donde naturaleza y personas han convivido durante siglos creando un entorno único.
“Di-Vino”, por su parte, nos remite en primer lugar a la bebida por antonomasia de la comarca, el vino, símbolo internacional de la Denominación de Origen Ribera del Duero. Pero va más allá: evoca también lo divino, lo extraordinario, aquello que convierte a este territorio en una experiencia que trasciende lo cotidiano. Es la excelencia de sus productos nacidos entre sus parajes y tierra, la belleza de sus paisajes y la autenticidad de su gente.
En este contexto, la naturaleza no es solo un escenario, sino la verdadera protagonista. Los viñedos que dibujan el horizonte, los páramos que cambian de color con las estaciones, los bosques de ribera y los senderos que recorren el valle del Duero conforman un ecosistema lleno de vida y matices. Cada estación transforma el paisaje y ofrece una nueva forma de descubrir el territorio: la explosión verde de la primavera, el dorado intenso de la vendimia, la calma invernal que envuelve los campos.
Hablar de Territorio Di-Vino es, por tanto, hablar de un entorno natural privilegiado donde el vino nace de la tierra y la tierra cuenta su propia historia. Es una invitación a recorrer, sentir y vivir la Ribera del Duero burgalesa desde una mirada que integra patrimonio, sostenibilidad y emoción, conectando el valor del paisaje con la identidad cultural que lo hace verdaderamente único.
Ese paisaje de la Ribera del Duero atesora, como encerrados en un cofre de fértiles terrones de arcilla y caliza, vergeles arbóreos que salpican sus contornos: sus bosques, algunos de pequeño tamaño y otros de enormes dimensiones, en los que crece el pino albar, la encina, el quejigo, el pino resinero, el enebro y la sabina albar.

Junto a ellos destacan los bosques de ribera, que tratándose de las del “padre” Duero y sus afluentes no podían ser de menor enjundia que la de la corriente que les nomina. Los que verdean y festonean los cursos del propio Duero y del Riaza son, además de los más importantes, un verdadero santuario ecológico para muchas rapaces de bosque y otras especies de aves, así como de mamíferos como el corzo, la garduña, el jabalí o la nutria.
Además de al rumor de las principales corrientes fluviales, y ahuyentados por el trabajo agrícola que durante siglos ha marcado la economía de estas tierras, los espacios de la Ribera del Duero se concentran en las márgenes de su territorio, sirviendo de verdadero islotes de refugio al lobo, al gato montés o al tejón. También en estas masas forestales, al igual que en diversos cortados rocosos, anidan el águila real, calzada y culebrera, el alcón peregrino, el buitre leonado y el alimoche. Los páramos de Cerrato (al noroeste) y de Casanova (al sureste) constituyen el hábitat ideal para diversas especies de aves esteparias, con presencia de gangas, sisones, alcaravanes, ortegas e incluso avutardas.
Pero, como se apuntaba anteriormente, son sin duda las arterias fluviales las que vivifican la Ribera del Duero. El río Riaza se enfoca desde las hoces que le sirven de nacedero para regar en la comarca unos bellísimos sotos en los que crecen alisos, chopos y sauces, conformando unos bosques de galería que sirven de hogar a gran cantidad y variedad de avifauna y hacen de corredor de penetración a especies más norteñas, como el zorzal común y el alcaudón dosirrojo.

Senderismo, educación ambiental y espacios protegidos
La comarca cuenta con una amplia red de senderos y espacios naturales protegidos, entre ellos el LIC “Riberas del río Riaza” y territorios incluidos en Red Natura 2000: Riberas del Río Duero y afluentes, Montes del Cerrato y Sabinares del Arlanza (en trámite de Parque Natural). Destacan también las Lagunas de Valcabadillo (Tubilla del Lago), en Casanova y el Páramo de Corcos, hogar de la especie vulnerable Alondra de Dupont.
La Ribera del Duero ofrece así un entorno donde disfrutar del paisaje, la biodiversidad y las actividades de educación ambiental, combinando patrimonio natural y cultural de manera única.
Actividades de Educación Ambiental:
Ecomuseo “Las Loberas” en Caleruega

El Ecomuseo “Las Loberas” ocupa unas antiguas tenadas restauradas, propiedad del Ayuntamiento de Caleruega, acondicionadas como centro de interpretación de la naturaleza. Su objetivo es combinar un Centro de Interpretación Ambiental, un Museo Etnográfico y un punto cultural de encuentro, mostrando la tradición agropastoril de la zona.
Situado en el paraje de “Las Rozadas”, las loberas son construcciones tradicionales de gran valor etnográfico, representativas de la vida rural de la Ribera del Duero, al pie de las estribaciones de la Sierra de la Demanda. El Ecomuseo forma parte del PRC-BU 69, Sendero de las Loberas, ofreciendo la posibilidad de combinar naturaleza y cultura en una misma ruta.
¿Cómo llegar?
https://goo.gl/maps/SW3unYEukvG2
Coordenadas:
- X 462000, Y 4629997 Datum WGS84
- 41°49’15.4″N 3°27’27.2″W
- 41.820944, -3.457556
Reservas y visitas: Acudir al Bar La Plaza, al C.T.R. Las Peñas, al Hotel Prado de las Merinas, o llamar al Ayuntamiento de Caleruega: 947 53 40 05
Más información:
Fundación Oxígeno: 947 25 67 52
Ayuntamiento de Caleruega: 947 53 40 05
Hide-Muladar de avifauna necrófaga de Caleruega
Este espacio, entre Caleruega y cerca del río Bañuelos, permite la observación de aves necrófagas, especialmente buitres, desde un punto de avistamiento habilitado en un palomar-vivienda rehabilitado junto a un muladar abierto. Es una oportunidad única para acercarse al comportamiento de estas especies en su entorno natural.
¿Cómo llegar?
https://goo.gl/maps/KaPW5weBGDy
Coordenadas:
- X 461418 Y 4627826 Datum WGS84
- 41°49’15.4″N 3°27’27.2″W
- 41.820944, -3.457556
Zonas húmedas
En la Ribera del Duero, lagunas, balsas de agua y charcas salpican el territorio, ya sean de origen natural, agrícola, fruto de la extracción de gravas o recuperadas
En cualquier caso, estos rincones acuáticos, ya sean humedales naturales o artificiales, cobran cierto interés, ya que además de contribuir a la supervivencia de la vegetación aledaña, sirven, del mismo modo, a la fauna, pudiendo ser aprovechadas para conservar, proteger, e incluso potenciar a ciertas poblaciones de especies silvestres.
En la Ribera del Duero, lagunas, balsas de agua y charcas salpican el territorio, ya sean de origen natural, agrícola, fruto de la extracción de gravas o recuperadas. Estos rincones acuáticos son esenciales para la supervivencia de la vegetación y la fauna local, y sirven para conservar, proteger y potenciar poblaciones de especies silvestres.
Localizaciones destacadas:
- Arauzo de Salce
- Campillo de Aranda
- Charca La Poza / El Palomar
- Fuentecén
- Fuentelcésped: Las Navas de la Dehesa
- Guma
- Hoyales de Roa
- Moradillo de Roa: Las Tenadas
- Roa
- Pinilla-Trasmonte
- San Martín de Rubiales
- Tórtoles de Esgueva: Presa El Vallejo
- Tubilla del Lago: Lagunas de Valcabadillo
- Vadocondes
- Villalba de Duero: Humedales del Carrascal
Estos espacios constituyen puntos clave para la biodiversidad local y son ideales para observación de aves y otras especies silvestres

Fuentelcésped: Las Navas de la Dehesa
Existen numerosas zonas en Fuentelcésped que toman este nombre, ya que nava se denominaba antiguamente en Castilla las zonas bajas del terreno donde se encharcaba temporalmente el agua.
Se han recuperado dos navas dentro del monte de La Dehesa, una en la zona de Carremolino y otra en el Cerro de Valderrey. Ambas están integradas dentro del sendero interpretativo autoguiado La Dehesa, que se encuentra señalizado y cuenta con paneles interpretativos.
En las navas de la Dehesa se observa la vida que alberga el agua y la que ésta mantiene a su alrededor. El agua de este estanque es utilizado como baño y abrevadero por parte de la fauna silvestre que habita o pasa parte de su ciclo vital en la zona.

Más información:
www.ladehesadefuentelcesped.com
Tfno. Ayuntamiento de Fuentelcésped: 947 55 73 08
Tórtoles de Esgueva: Presa El Vallejo
La presa “El Vallejo”, construida en 1984 por el Ayuntamiento de Tórtoles de Esgueva, tiene como objetivo principal abastecer de riego a 300 hectáreas de terreno, con una capacidad de 1,8 Hm³. Además, es un excelente punto de observación de aves, donde se pueden avistar diversas especies de avifauna local.
Gestionada por la comunidad de regantes, la presa cuenta con buen acceso y un entorno agradable para pasear. Para llegar, tomar el camino que sale a la derecha de la carretera C-619 en dirección Aranda-Palencia, 2 km antes de llegar al pueblo.
Más información:
Tfno. Ayuntamiento de Tórtoles de Esgueva: 947 55 17 23
Tubilla del Lago: Lagunas de Valcabadillo
Desde finales del año 2007 podemos disfrutar en Tubilla de Lago de la recuperación de un ecosistema acuático como son las Lagunas de Valcabadillo.
La actuación se ha llevado a cabo sobre una superficie superior a las dos hectáreas, en un paraje declarado monte de Utilidad Pública y su objetivo principal es el de, además de introducir una importante mejora paisajística en la zona, servir como refugio a diferentes especies de aves acuáticas, por lo que puede ser explotado como zona de observación de avifauna. El lugar cuenta con un panel informativo, y se aconseja llegar hasta el lugar paseando o en vehículos no motorizados.
Es de destacar que durante la restauración han aparecido restos vegetales fosilizados cuyo estudio aportará nutrida información sobre la flora y fauna ribereña de épocas pasadas.

Más información:
Reportaje “Recuperación de las Lagunas de Valcabadillo”, Burgos Rural, nº6
Tfno. Ayuntamiento de Tubilla del Lago: 947 55 70 48
Alrededor de Nuestro Territorio:
Espacio Natural “Sierra de la Demanda”
En el límite Noreste de nuestro territorio se encuentra el Espacio Natural “Sierra de la Demanda”.
La diversidad de paisajes que presenta resulta especialmente llamativa. En su parte sureste hay grandes formaciones calizas y extensos sabinares; en su zona central, los pinares y hayedos, en terrenos escarpados y agrestes, son protagonistas. En medio encontramos amplias zonas de transición ocupadas por espesos robledales. Esta variedad orográfica implica una riqueza faunística muy elevada.

Más información:
Patrimonio Natural Junta de Castilla y León
Grupo de Acción Local AGALSA Sierra de la Demanda
Parque Natural “Hoces del Río Riaza”
La vegetación que tapiza el páramo es principalmente esteparia, con manchas de arbolado adaptado a la extrema continentalidad de este clima: sabinares, encinares y algunos quejigares. En contraste, el fondo del valle mantiene un soto fluvial muy interesante. Junto a la espectacularidad del paisaje, las aves son las que confieren a este Espacio su principal característica. La presencia de cortados calizos, pródigos en repisas y oquedades de los más variados tamaños, permite el asentamiento de una rica comunidad de aves de roquedo. Por otra parte, el embalse de Linares del Arroyo se convierte todos los años en la principal área provincial para la invernada de diversas especies de aves acuáticas
Puedes acceder al Parque desde:
- La A-1, salida 144 (Milagros) y tomar la carretera a Montejo de la Vega de la Serrezuela
- Aranda de Duero, antigua N-I, tomar la carretera C-114 en Fuentespina hacia Fuentelcésped, llegando hasta Montejo de la Vega de la Serrezuela, donde se encuentra la Casa del Parque, o hasta Maderuelo, desde donde se puede acceder al pantano de Linares.
Ambos municipios cuentan con senderos señalizados.
Más información:
Patrimonio Natural Junta de Castilla y León
Organización WWF España Google Street View
Parque Natural “Cañón del Río Lobos”
Al Este de nuestro territorio se encuentra el Parque Natural “Cañón del Río Lobos”.
El Parque Natural del Cañón del Río Lobos constituye un singular espacio biogeográfico estructurado sobre el eje de un profundo cañón de escarpados farallones. En su interior, además de extensos bosques de sabina y pino laricio, se dan cita una gran variedad de especies animales. Entre éstas destacan un centenar de parejas de buitres leonados. También anidan en sus inaccesibles cortados águlias reales y perdiceras, alimoches, halcones y ratoneros. Entre los mamíferos abundan los corzos, jabalíes, ardillas, nutrias, tejones y gatos monteses.
Más información adicional:
· Patrimonio Natural Junta de Castilla y León










